consejos de expertos
 

AMIGOS, SOCIOS Y SOCIEDADESr  

UN CORREO ELECTRÓNICO DE CARLOS NOS PLANTEA UN PROBLEMA MUY COMÚN EN EL DISCURRIR DE AQUELLAS SOCIEDADES QUE SE CONSTITUYEN POR PERSONAS QUE, ANTES DE CONVERTIRSE EN SOCIOS, ERAN AMIGOS O FAMILIARES. ÉSTE NO ES OTRO QUE LOS REPARTOS DE OBLIGACIONES Y LA CONSIGUIENTE REPERCUSIÓN DE ESTAS EN EL REPARTO DE BENEFICIOS.
Generalmente, este tipo de situaciones se dan cuando en un grupo de amigos o familiares se plantea la posibilidad de desarrollar un negocio en común y, al darle forma jurídica a la gestión del mismo se suele elegir la Sociedad Limitada. En las conversaciones previas a la constitución de la sociedad todo es buena voluntad y se parte de la base de que todos aportarán trabajo y capital a partes iguales; esta suele ser la tónica general. De la misma forma, el discurrir de la actividad coloca a cada socio en su sitio, unos porque no tengan las mismas habilidades que otros; otros porque no dispongan del mismo tiempo que unos; los más, porque dejan todo en manos de aquel que parece estar más en sintonía con el desarrollo del negocio; el caso es que es muy difícil que las obligaciones que asume cada uno sean iguales y eso se termina repercutiendo en el reparto de beneficios ya que el que más a trabajado quiere, lógicamente, recoger más.
La solución que hay para este problema pasa necesariamente por dividir el trabajo a la hora de formar la sociedad. Para ello, hay que extrapolar la condición de amigo, familiar, compañero, o cualquier otro lazo previo que una a los futuros socios y analizar fríamente cuales son las habilidades de cada uno y, una vez llegados a un acuerdo de organización empresarial, darle forma de la misma manera que se ha hecho a la hora de buscar la fórmula societaria más adecuada.
Esta organización empresarial, indispensable para cualquier negocio, lleva implícitos unos formulismos que cualquier sociedad destinada a triunfar en el mundo de los negocios debe cumplir. Por un lado, la división de funciones reconociéndolas mediante la consiguiente remuneración; por ejemplo, gerencia, administración, etc.; si dichos trabajos están divididos entre los socios, han de estar reconocidos con la correspondiente nómina. Todo este análisis que ha de ser previo a la constitución de la sociedad, además de evitarnos futuros problemas, ayudará a perfilar la sintonía que existe entre las partes y a dotar el proyecto de la seriedad empresarial adecuada, alejándola de la idea de "grupo de amiguetes que montan un negocio". De la misma forma, aunque el reparto de beneficios sea idéntico, quien ha dedicado trabajo y dedicación al negocio se habrá visto recompensado a lo largo del ejercicio.


SUBVENCIONES PARA NUEVAS TECNOLOGÍAS  

Recibimos el mail de Pablo que se interesa por las posibles subvenciones que pueda haber para proyectos tecnológicos de proyección internacional. La verdad es que no nos das muchas pistas sobre tu proyecto por lo que sólo nos podemos limitar a mostrarte los caminos a seguir para que consigas la información por tus propios medios. Una página que te puede servir de ayuda es www.ayudas.net; donde se recogen ayyudas de todo tipo y convocadas por cualquier administración.
No obstante, como indicas que tu proyecto tiene proyección internacional, lo más práctico sería que mirases posibles subvenciones en el origen y en el destino de tu proyecto; es decir, tu Comunidad Autónoma y las que convocan directamente los diversos organismos de la UE. Repito que depende de la naturaleza del proyecto para poder afinar algo más en cuanto a las características de la ayuda.


EL TRASPASO DE NEGOCIO  

EL TRASPASO DE NEGOCIO

VARIOS CORREOS ELECTRÓNICOS NOS PREGUNTAN POR LOS TRASPASOS DE NEGOCIOS, ABORDÁNDOLO DESDE DIFERENTES PUNTOS. HEMOS DECIDIDO TRATAR DE CONTESTAR A TODOS EN ESTA SOLA INSERCIÓN, AUNQUE QUEDAMOS A VUESTRA DISPOSICIÓN PARA ACLARAR MÁS DUDAS. Redacción Buscosocio.
Lo primero que debemos tener en cuenta es que un traspaso está compuesto elementos concretos, como el local comercial, maquinaria, etc., y de otras variables de más complicada valoración y que antiguamente se englobaban en el llamado fondo de comercio. Entre estas, la clientela, el arraigo de la firma en el entorno, la relación con los proveedores y éstos mismos, los empleados, conforman un valor inmaterial al que el que traspasa le pone un valor que puede o no ser aceptado por el que quiere el traspaso. Por eso es conveniente analizar el valor que para el nuevo empresario tienen esos bienes inmateriales por los que le piden una cantidad de dinero.
En el caso de que vayamos a cambiar la actividad a la que estaba dedicado el local comercial, podemos cortar por lo sano y simplemente sumar el valor de ese fondo de comercio que nos cobran, al de la inversión inicial. Generalmente, serán otros factores los que nos inclinan por coger el traspaso del local comercial, tal como la situación o sus dimensiones, por ejemplo, que lo hacen idóneo para nuestro nuevo negocio. El fondo de comercio se convierte en algo anecdótico pero que deberemos asumir. 
Otro asunto es cuando queremos continuar con la misma actividad o similar a la que se estaba desarrollando en el local. Podremos, entonces, evaluar la importancia que para nuestra nueva actividad tiene ese fondo de comercio. Los puntos más importantes podrán ser, el nombre o marca; la adecuación de la clientela anterior a nuestra nueva visión u orientación del negocio; la validez o no de los empleados y si los proveedores anteriores podrán seguir satisfaciendo nuestra nueva actividad. También debemos tener presente que el anterior empresario no soporte ninguna carga sobre el derecho de traspaso, ya que hay casos en los que se pueden pignorar o embargar. Una vez evaluados estos elementos variables, podremos analizar más objetividad si nos conviene afrontar esa operación.
Si nos decidimos por ello; tenemos que dejar presente que el negocio cambia de manos y negociar ese factor a nuestro favor. Con los empleados, servirnos y valernos de su experiencia al tiempo que les hacemos partícipes de nuevas ideas y energía para desarrollar la empresa. Lo mismo podemos hacer con los proveedores, la sinergia del nuevo empresario, de nuevas energías, nos puede ayudar a negociar mejoras en las condiciones de contratación.
Con respecto a la clientela, hay que saber explicarles que el cambio de titularidad no va a afectar en su relación con el establecimiento. Este proceso ha de llevarse a cabo en el período de transición que todo cambio lleva implícito. Durante este cambio, sería interesante que el anterior propietario acompañase al nuevo un periodo suficiente para que el cambio se produzca sin traumas en la clientela. Esto es sobre todo conveniente, cuando el negocio gira en torno a la figura del empresario individual y ha sido éste el que ha mantenido trato directo con los clientes. Demostrar al público una buena relación entre el anterior y el actual propietario ofrecerá a la clientela la confianza suficiente como para seguir visitando el establecimiento.

 

 

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