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financiación
AIRES DE CAMBIO EN LAS CAJAS DE AHORRO
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En el ámbito autonómico las diferentes Cajas de Ahorro han resultado ser el bastión político-económico más sólido. Sus Consejos de Administración, están fuertemente politizados. Basta echar un somero vistazo a la composición numérica de los Órganos de Gobierno, para darse cuenta que en aquellas Comunidades Autónomas en las que gobierna un partido político, bien con mayoría absoluta o con pactos sólidos con otros, tienen en sus manos el poder de aquellas cajas representativas de su principal zona de actuación. No es extraño que, con este panorama, los partidos consigan condonaciones de deuda, que las corporaciones locales puedan endeudarse hasta lo imposible, o que se miren con diferentes ojos las capacidades de crédito de determinadas empresas, según el color político de sus propietarios.
La entrada de las Cajas en los mercados industriales, adquiriendo participaciones de empresas cotizadas en bolsa, hace dudar de que su reglamento y su forma de funcionamiento sea la más adecuada. Por eso, la CNMV pretende cambiar sus reglamentos con un principal objetivo: rebajar la presencia de políticos en sus órganos de gobierno. Este nuevo reglamento pretende relegar la presencia política a las diferentes obras sociales de las cajas, que son, en la práctica, el reparto de dividendos de la entidad financiera. Los administradores serían profesionales; exentos de cualquier influencia política (al menos en teoría); también se contemplaría la prohibición de invertir en compañías cotizadas. Esta medida, en medio de la OPA de La Caixa hacia ENDESA, parece poco ética ya de por sí, ya que si este nuevo reglamento tiene visos de realidad, la propia CNMV debería mostrar un poco de agilidad normativa.
La nueva norma sería de adopción voluntaria pero, aquellas entidades que lo rechazasen, deberían iniciar procesos de privatización para operar en igualdad de condiciones con los bancos comerciales. El planteamiento de la CNMV, aunque nada es definitivo, podría llevar a la desaparición de estas entidades tan arraigadas en la memoria popular española.
La CECA ha sido invitada a participar en la elaboración de esta nueva reglamentación, a la que miran con recelo. Los consejeros independientes de algunas de las cajas consultadas se han mostrado reacios a admitir los parámetros sobre los que, al parecer se desarrollaría.
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¿HABLAMOS?
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El Ministro de Industria, José Montilla, a la sazón secretario del PSC, ha logrado que un banco, La Caixa, le perdone una deuda que obviamente no podían pagar. Esta actuación rayana en la más absoluta desvergüenza democrática, refleja claramente como funcionan las cosas en nuestra sociedad. Bancos, grandes empresas y partidos políticos forman un trío orgiástico en lo que a cuestiones de dinero se refiere. ¿Qué bula tienen los partidos para no presentar sus cuentas ante el Tribunal de Cuentas?; ¿Quién es La Caixa para condonar una deuda a quien le tiene que dar el visto bueno a su OPA, sobre Endesa?
El hecho, por grave y sucio, trasciende de las sacrosantas relaciones entre dos entidades soberanas porque ambas son de responsabilidad pública. La Caixa, es Caja de Ahorros y el PSC un partido político que se nutre en buena medida de fondos públicos. ¿A quién quieren engañar?
Si el PSOE le ha puesto en bandeja la OPA a GAS NATURAL (cuyo principal accionista es La Caixa); ha logrado, también, encontrar en CUATRO, la cadena de PRISA, un leal defensor. Una vez descubierto el escándalo, Iñaki Gabilondo analizó la situación financiera de los partidos políticos encendiendo el ventilador y esparciendo mierda, indicando que son todas las formaciones quienes deben dinero; algo cierto, pero que abunda en la teoría de los grupos que viven de los presupuestos estatales. La Caixa, siempre se ha destacado por invertir capital en empresas ligadas a las decisiones del gobierno central o autonómico catalán.
Este tema cansa, es tan burdo y tan obvio que posibles explicaciones sólo atentan contra la inteligencia de los ciudadanos. En cualquier caso, si usted tiene una deuda en La Caixa, ha llegado el momento de dirigirse a ello y decirles: ¿Hablamos?
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LA HIPOTECA DEL REVÉS
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Sabido es que los plazos de las hipotecas se han alargado hasta llegar a los treinta y cinco años, lo que podría asimilarse a la hipoteca vitalicia. Feroces y voraces, las entidades financieras, no quieren dejar ningún cabo suelto de la línea de negocio que significa el mercado hipotecario; por eso comienzan a vislumbrarse productos destinados a captar a los herederos de quienes ya han cumplido los 70 ó 75 años, de forma que se establezca garantía hipotecaria sobre los inmuebles libres de ella. Se trata de hipotecar la vivienda en cuestión pero al revés, es decir, es el propietario de la misma el que recibe una cuota mensual hasta que fallezca, dejando a sus herederos la papeleta de resolver la deuda con al entidad crediticia. El producto funciona de la siguiente forma: el cliente, mayor de 70 años y con vivienda propia libre de cargas, hipoteca la misma convirtiendo al banco o caja en deudor, que va pagando religiosamente sus plazos hasta que fallezca el propietario del inmueble. Una vez que este lamentable hecho se produce, son los herederos de éste lo que han de resolver la deuda, bien vendiendo el inmueble o estableciendo una nueva hipoteca, esta vez de ida y no de vuelta, sobre el mismo. Las entidades defienden este tipo de operaciones alegando que se ofrece a personas que viven de la correspondiente pensión de una holgura económica que les permite disfrutar de sus últimos años de vida como si de califas de las mil y una noche se tratara. Por ejemplo, para una vivienda valorada en 210.000 euros, la pensión podría establecerse en 1.500 euros al mes. Si ves a tu padre que de pronto se ha comprado un porche y a tu madre le ha dado por el visón y las joyas; si en lugar de los viajes del Inserso, frecuentan los todo incluido del caribe; pregúntate si ese pisito del que esperabas disfrutar algún día no estará soportando una de estas hipotecas de revés.
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